El reto
En la planta de Kempten hay un alto grado de integración vertical: entre otras cosas, el recubrimiento de la superficie, que es crucial para una sólida protección contra la corrosión de los cilindros, también tiene lugar aquí. El KMF plantea grandes exigencias al recubrimiento, es decir, superficies cerradas y lisas, espesores de recubrimiento uniformes y un alto nivel de brillo. Hasta ahora, las piezas se recubrían a mano. Bernhard Wirnharter, miembro del equipo del proyecto en KMF, echa la vista atrás: "La antigua planta de pintura era todavía de los años 60 y el proceso simplemente ya no era lo suficientemente rentable. Por eso, para hacer más eficiente la producción, automatizamos el proceso de recubrimiento por partes".
En marzo de 2020, la empresa invirtió unos 4 millones de euros en la construcción de una nueva nave de producción de 800 m2 que incluye un innovador sistema de pintura húmeda con tecnología de aplicación, dosificación y mezcla de WAGNER. El recubrimiento en polvo estaba descartado porque las piezas instaladas (juntas, etc.) no soportarían las altas temperaturas necesarias para curar la pintura. El objetivo de KMF era aprovechar al máximo los recursos. Además, la tecnología de recubrimiento debia permitir una amplia variedad de colores, ya que los componentes suelen recubrirse en el color de la marca del cliente correspondiente, por ejemplo, en el color "Fendt Nature Green" para los componentes de Fendt.