¿Qué es la pintura para dispersión y de qué está formada?
La pintura para dispersión se denomina de esta forma porque siempre existe una dispersión; es decir, la unión de dos o más substancias que, en realidad, no se unen entre ellas desde un punto de vista químico. En la mayoría de los casos, se produce una emulsión. Esto implica que estas dos substancias no se separan. El ejemplo más sencillo de emulsión es la leche, en la que el agua y la grasa no se separan la una de la otra. Para ello, se requiere un disolvente en el que se diluyan las otras substancias. Este disolvente puede ser agua, por ejemplo. Para que los distintos componentes no se separen, existe un aglutinante. Generalmente, se tratan de resinas sintéticas, resinas acrílicas y otros tipos de materiales plásticos. La coloración se produce mediante los pigmentos u otras substancias colorantes. Asimismo, también se añaden aditivos (adyuvantes o substancias complementarias) para dotar a la pintura para paredes de sus características determinadas. En las pinturas para exteriores, también son importantes los fungicidas para evitar que aparezcan hongos. Los conservantes garantizan que la pintura no se deteriore.