Pulverización vs. aplicación de las imprimaciones con brocha
Las imprimaciones suelen tener una base de productos químicos muy fuerte debido a sus complejas propiedades. Por este motivo, a los aficionados al bricolaje y a los profesionales les preocupa estar aplicando sustancias nocivas en los fondos y superficies. Sin embargo, pueden estar tranquilos, ya que ahora existen muchas imprimaciones que están certificadas como poco contaminantes y respetuosas para espacios interiores. Además, si se aplican intentando ahorrar el mayor material posible, surtirán pleno efecto sin que la estructura, el fondo, las personas o el entorno corran ningún tipo de peligro.
La forma más fácil de aplicar la imprimación ahorrando material es pulverizándola. El material se atomiza y se aplica en la superficie de forma precisa con la neblina de pulverización reducida de la tecnología de WAGNER. Así, también ahorrará tiempo y esfuerzo, ya que no tendrá que usar rodillos de pintura sobre superficies grandes.
No obstante, también es libre de aplicar las imprimaciones con las herramientas habituales. Por ejemplo, ofrecemos un rodillo de pintura de pelo corto para aplicar sustancias cremosas en bases lisas y, por otro lado, un rodillo tipo piel de cordero que es idóneo para material más líquido.