Estilo No. 3: Corona como un espejo de pared
Si prefiere un toque más romántico y caprichoso, puede utilizar un espejo sencillo. En este caso, pulverice la corona de blanco y adórnela con ramas y copos de nieve artificiales. Luego solo tiene que colgar la corona sobre el espejo. El resultado es un diseño invernal muy original. Una corona colgante queda preciosa sobre una mesa redonda o un rincón acogedor de su casa. Puede adornar la corona ya pulverizada a su gusto, por ejemplo con ramas, copos de nieve, cristales de hielo o perlas. No hay límites para su creatividad. Ya solo le queda colgar la corona de un gancho en el techo utilizando cuatro bonitas cintas.